miércoles, 23 de enero de 2013

Buenos Días 23 de Enero - ¡Cuanto nos quiere!



A veces don Bosco hasta los intriga y fascina.
- ¿Viste la otra tarde? No había suficiente pan ni castañas para la comida. Sin embargo, don Bosco comenzó a repartir, y los cestos nunca se vaciaron.
- Se dice que incluso ha curado enfermos.
- Se preocupa por nosotros. La otra noche lo sorprendí otra vez trabajando. Estaba zurciendo algunos de nuestros gastados pantalones.
- ¡Cuanto nos quiere!

Porque ayuda y defiende a los jóvenes todo lo que puede, don Bosco incomoda. Poco a poco tiene enemigos: las autoridades de la ciudad lo vigilan, muchos sacerdotes también creen que se ha vuelto loco. Tratan de envenenarlo, organizan complots para matarlo, pero de todas estas malas faenas él se libra por los pelos gracias a los jóvenes y a la protección de un perro gris que aparece misteriosamente y que le salva la vida varias veces.

Se dedica tanto a estos muchachos que un día cae gravemente enfermo. Durante una semana se encontró entre la vida y la muerte. Los jóvenes, enloquecidos de dolor, acuden de todas partes, se alternan día y noche para rezar por su curación. Después de tantas angustias ¡está a salvo! Cuando reaparece en el patio apoyado en su bastón recibe una gran ovación. "Mi vida es vuestra, os la debo. La voy a dedicar enteramente a vosotros".
               
Después de su convalecencia, de vuelta a casa con mamá Margarita, a la que pide que le ayude, don Bosco mira más lejos y piensa en cosas mayores para todos los estos jóvenes que Dios le ha confiado. Sueña con abrir casas para los huérfanos, talleres de aprendizaje; desea también encontrar profesores, construir iglesias, y verse acompañado de otros sacerdotes.

Para PENSAR Y COMPARTIR:

-          Don Bosco ante la situación de los jóvenes no dudó en desvivirse por ellos, hasta llegar al punto de caer enfermo.
-          Sabía que debía de dedicar todos sus esfuerzos a ellos.
-          ¿Y tú? ¿A qué crees que deberías dedicar todos tus esfuerzos? ¡Pues hazlo!


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