Es necesario que en cuaresma nos paremos
un poco y reflexionemos sobre cómo empleamos nuestro tiempo que debe ser
oportunidad para crecer, como dice el evangelio que crecen las semillas.
Primera trampa: la rapidez. Es una virtud pero puede generar el vicio de la prisa.
Realizar las tareas a última hora nos impide hacer las cosas bien y prestar
atención a lo que ocurre a nuestro lado.
Segunda trampa: eliminar actividades gratificantes. El trabajo más productivo es el
que sale de las manos de una persona contenta. Es imprescindible cuidar un
estado de ánimo positivo.
Tercera trampa: no buscar un hueco para reflexionar, ordenar y planificar nuestra
vida.
Cuarta trampa: tiempo solamente para nosotros. El tiempo se enriquece cuando se
comparte con los demás. El mejor regalo que podemos hacer a quien está a
nuestro lado es «el tiempo». Escuchar, conversar, atender con paciencia,
ayudar, colaborar...
Evita los "ladrones del
tiempo": Interrupciones, falta de organización, pesimismo en la valoración
de las propias habilidades, entorno desordenado,
- Dedica tiempo a tu familia, dando a los
tuyos la atención y el afecto que les corresponde.
- No andes a «salto de mata»: establece
un horario fijo para el descanso, para el trabajo y el estudio, para tus
aficiones y tiempo libre...
-
Reserva algún espacio de tiempo para
hacer un poco de silencio en el interior de tu persona.|
Para PENSAR Y
COMPARTIR:
- Piensa en tu
día desde que lo comenzaste, cuantas veces has hecho las cosas rápidas y no
han servido, o hacer actividades que nos satisfagan que no han servido para
nada, las cosas sin pensar y así nos ha ido…o dedicarnos tiempo a nosotros y
darnos cuenta que teníamos a alguien cerca que le hacía más falta…
-Intentemos
seguir este tiempo estos consejos para vivir mejor.
¡Buenos días!
|

No hay comentarios:
Publicar un comentario