lunes, 13 de enero de 2014

Juan sigue sus estudios - Buenos Días 13 Enero de 2014

Juan sigue sus estudios. Son años difíciles. Para ir a la escuela de Castelnuovo se ve obligado a caminar cada día veinte kilómetros. Más tarde, en Chieri, se halla con estudiantes mucho más jóvenes que él, y no encuentra entre ellos ni la ayuda ni la simpatía que desearía.
Cuando no tiene dinero, se ve obligado  a ir de casa en casa mendigando alguna ayuda:
"Buenos días, me llamo Juan y soy el hijo de Margarita Bosco. Quiero estudiar para ser sacerdote, pero no  tenemos suficiente dinero. Si usted puede, ¡ayúdeme!.
Juan se hospeda  en diversas familias, donde sirve como criado. Como le  gusta prestar servicios, aprende toda clase de pequeños oficios: sastre, zapatero, herrero, carpintero ... y también aprende música en sus tiempos libres.
En la familia Pianta, Juan es incluso mozo de café y cuenta los puntos de los jugadores de billar, a cambio de dos platos de sopa y de un colchón debajo de la escalera. Sin embargo, con frecuencia siente cansancio y hambre.
En estas condiciones  difíciles, encuentra todavía fuerza y tiempo para estudiar y rezar, bajo la luz de una vela por la noche hasta muy tarde. Durante estos años, Juan empieza e experimentar cosas extrañas. Una noche sueña que hacía un ejercicio de latín. Al día siguiente, ese es precisamente el texto que le dicta el profesor y obtiene una nota excelente. Como el fenómeno se repite, los profesores se extrañan y creen que hace trampa.
Otra noche, Juan vuelve a tener el mismo sueño que el de sus nueve años, aquel del  rebaño con la hermosa señora que le dice: "Sé humilde y fuerte, ya llegará el día en el que lo entenderás todo".
Juan hace grandes progresos puesto que es un gran trabajador. Sus buenos resultados cambian aquellas relaciones difíciles que a principio tenía con sus compañeros de clase. Todos le admiran y aprecian porque él les ayuda en sus deberes. Poco a poco se establecen entre sus compañeros verdaderas y profundas amistades.
- Estando todos juntos nos sentimos muy a gusto. ¿Qué os parece si formáramos un club, al que podríamos llamar la "Sociedad de la Alegría"?
- Juan, ¿y eso qué es?
- Estaría formada por  unos amigos que cumplirían sus deberes con toda seriedad y que luego se divertirían como locos... ¿Os va? Podríamos jugar y divertirnos, tener excursiones, rezar y reír juntos ...



Para PENSAR Y COMPARTIR:

-          Juan Bosco por su objetivo no dudó en hacer lo que fuera…
-          Tal vez nosotros tengamos las cosas más fáciles de lo que las tuvo él, o no… pero, ¿por qué no tomamos su ejemplo y luchamos con todo nuestro esfuerzo para lograrlo?

¡Buenos Días!


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