A
un león ya viejo, estando enfermo, sin fuerzas y muy cercano a la muerte, se le
acercó un jabalí que lo odiaba, por haberle maltratado alguna vez, y lo hirió
en venganza.
A
poco de esto vino un toro, e lo hirió cruelmente con sus cuernos; y finalmente
vino un asno; y le dio un par de coces en la frente.
Viendo
esto el león, dijo:
-Cuando
yo estaba sano y era fuerte, todos me temían y honraban; de manera, que mi fama
espantaba a muchos; pero ahora todos se atreven conmigo. Cuando mis fuerzas
perecieron también pereció toda mi honra.
Esto mismo nos
pasa con los compañeros: si ayudamos, recibiremos ayuda; si recibimos desprecio
y maltrato, corresponderemos con olvido y odio. Si ayudamos también nos
ayudarán. Y siempre tenemos cualidades suficientes como para poder ayudar a
alguien. Recibimos tantas cosas buenas de los compañeros… Y puede que no nos
demos cuenta de todas ellas. Párate y mira cuánto has recibido y sé agradecido.
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Para PENSAR Y COMPARTIR:
Hoy en los buenos días queremos dar las gracias a nuestros compañeros.
Tenemos tantos detalles que agradecerles y tantos buenos ejemplos. También
agradecemos a los mayores que hayan sido modelo y referencia para nosotros
(aunque ellos no se hayan dado cuenta).
¡Buenos
Días!
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